Un nuevo episodio en el culebrón John Cena y Nikki Bella

Un nuevo episodio en el culebrón John Cena y Nikki Bella

Un nuevo episodio en el culebrón John Cena y Nikki Bella. Sin duda alguna, hemos perdido el orden de los sucesos de la pareja de moda en WWE, hasta hace unos meses. Según parece, la pareja habría roto su relación sentimental. Aunque para muchos era una estrategia de ventas para la temporada de Total Bellas. Y después de un tiempo, se anunció su reconciliación. Planeta Wrestling te cuenta las novedades al detalle. 

 

TMZ informa que la pareja se separó recientemente de verdad y que eso es lo que le están diciendo a sus amigos en la vida real. Bella y Cena le han estado diciendo a amigos que se han distanciado. Cena ha estado filmando una película en China haya podido ayudar y precipitar la decisión de ruptura.

Pero las novedades no se quedan aquí. Al parecer sería Nikki Bella la que habría puesto final a la relación. Cancelando la boda a pesar de las suplicas de su pareja, John Cena. Fuentes cercanas a la luchadora habrían dicho, que el domingo, durante la emisión del final de temporada de su reallity. Odiaba la sensación de estar confundida, y de vivir una situación gris.

Del mismo modo, Bella también le está diciendo a sus amigos que la boda. Es lo último en lo que piensa porque se quiere centrar en su carrera. La semana pasada, TMZ informó que Bella se mudaba de la casa de Cena y compraba un nuevo hogar.

¿A quién le viene bien está ruptura?

Sin duda, a la WWE no le viene bien. Pues ha aprovechado la relación de ambos al máximo posible. En Wrestlemania 33, Cena le pidió matrimonio a Bella. Y sin pensar demasiado, Bella dijo que no le importaría celebrar la boda delante del Universo de la WWE.

Con la ruptura ninguno de los protagonistas estará pasando un buen momento. Sin duda, desde Planeta Wrestling le queremos mandar mensajes de apoyo.

 

Artículo anteriorPete Dunne también consigue superar el reinado de 434 días de CM Punk
Artículo siguienteDirectivos de WWE piensan que a la cartelera de SummerSlam le falta emoción