Esta semana hemos celebrado el último programa del año, por parte de la marca roja. Lo primero, para todos los que lean esto; ¡Feliz Año! Tras la entrada de la autoridad de lleno en los programas semanales, comienza una época de sorpresas. 

La Jaula de cristal

Un combate entre los dos mayores amienemigos de la WWE en la actualidad, Drew y Ziggler ponían punto final a su rivalidad además de año, y tras un combatazo dentro de una jaula, más de un año, sin tener una lucha así, Drew arrasó con 4 Claymore Kicks.

Se dieron con todo, la verdad que parecía una batalla psicológica, porque a la mínima se decían unas palabras, y el psicópata escocés, mitad hombre, mitad máquina decidió terminar cuando le pareció. Finalmente dictaminó que era el rey de la jungla.

Batalla Intercontinental

Shane, dictaminó una lucha para conocer al aspirante por el título, fue el momento en el que aquello que no suelen tener grandes apariciones en Raw, se salieron con un gran combate, se lució Apollo que al eliminar a 8 luchadores, conseguía una oportunidad que valía oro.

 

Finalmente, Dean con sus artes astutas, conseguí dominar a Apollo, lo más destacable su mensaje previo, en el que criticaba a Seth, y hablaba de dominar Raw, parece que Dean intentará tener un reinado prospero y largo, en el que cada día gana más enemigos.

Monday Night Rollins

Le plantó cara a Triple H, y prometió terminar con Brock Lesnar, a estos extremos ha llegado Rollins, está cansado de las injusticias y de no tener un título, ha acabado rompiendo las reglas, parece que buscará reinar en todo lo alto, llovió a silletazos al “todopoderoso” y Lio Rush.

División Femenina

Las mujeres protagonizaron los mejores momentos del show, parece que un cambio ya visto este año, ha sido la importancia de las mujeres, fueron el evento estelar de la noche, y Ronda y Natalya demostraron que aunque tengan sus roces, siempre estarán unidas