Raw is War
 

Todo el mundo ya conoce las frases emblemáticas de un programa que tiene 25 años de duración; Raw is War, Monday night Raw…. historia pura de la WWE, y hoy he elegido el título, por el programa que se iba a vivir.

Empezábamos con un Lashley y Rollins dándose en bastidores, en el ringside,  la verdad es que se tenían ganas después de lo ocurrido la semana pasada. Se buscaba la venganza, nada más, la justicia tomada por su mano.

Los relevos australianos

Jhon Cena volvía para dar un mensaje claro y directo, quería seguir con su racha de victorias en este año, y alguien que el interrumpió fue el psicópata escocés, McIntyre. Amenazó a Cena hablando de todas las destrucciones cometidas por sus manos.

Y seguido interrumpió Lashley denunciando las acciones cometidas por Rollins. Se armó la buena entre ambos, e intervinieron Balor y Ambrose, para hacer daño. Se dictaminó un  combate en el que los faces se llevaron la victoria.

HulkMania

Volvía uno de los grandes iconos de la empresa, Hulk Hogan, hacía varios años que no volvía al programa rojo para dar declaraciones, y esta vez no fue por un suceso bueno para todos, si no el fallecimiento de una leyenda.

“Mean” Gene Okerlund fallecía esta misma semana, y es que por parte de la WWE han querido rendirle un homenaje, con el sonido de 10 campanadas, y un mensaje dedicado a su historia. No fue un luchador, pero sí un reportero que se dedicó a informar. 

 

Hulk terminó su mensaje dedicándole que arriba seguro que estaría luchando contra The Last Warrior, y más leyendas con un gran árbitro especial como André el Gigante, no son muchas veces en los que se pueden vivir estos bonitos homenajes en la empresa, pero mereció la pena.

Entre leñadores

Con el cambio por parte de la dirección, comenzaba una época de cambios y es que tendríamos un  combate titular en el que los leñadores procurarían por la salud del combate. Tuvo un final polémico, que no dejaba a unos nuevos campeones por parejas.

Su momento:

Braun Strowman volvió a dar un mensaje duro y directo hacia el ausente campeón universal, Brock Lesnar. No se quedó corto en cuanto a las palabras usadas y lo más tenso fue cuando Brock rodeó el ring, pero sin entrar en disputa con el monstruo.

Baron Corbin demostró que merece un respet, y es que tras los insultos recibidos por Elias, llegaba el momento de saldar sus cuentas. Y consiguió engañar a un Elias y poder ganar el combate quedando en una buena posición para el Rumble.

Sasha Banks volvía a la órbita del título tras un año vagando por la marca roja, tras vencer a Nia Jax ponía todas sus esperanzas en el combate de Royal Rumble, ante una Ronda que no conoce la derrota. ¿Llegará su momento?